lunes, 18 de julio de 2011

¿Qué significa el término ‘sustentable’?





¿Qué significa el término ‘sustentable’?, ¿Qué es la sustentabilidad?. En 1972, durante una conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente, celebrada en Suecia, se planteó que el mundo atravesaba por una crisis ambiental nunca antes vista, tras lo cual, la defensa del medio ambiente se convirtió en uno de los temas más importantes en las agendas políticas de la mayoría de los países.

Estudiosos de diversas disciplinas como biólogos, sociólogos, geógrafos, urbanistas, entre otros, se abocaron a crear las condiciones más favorables hacia el planeta para el desarrollo de la vida humana a nivel global y local, llamando a ese conjunto de requisitos, sustentabilidad.

La sustentabilidad busca proteger a la Tierra para que generaciones futuras cuenten con sistemas ecológicos que le proporcionen una buena calidad de vida, evitando la destrucción de la biodiversidad, logrando la convivencia armónica del humano con su planeta.

Tradicionalmente, las ciudades tienen su origen en el crecimiento y desarrollo de pueblos que, por su situación geográfica, evolucionan de pequeños asentamientos a grandes urbes. Esos pueblos, originalmente se conformaban cerca de un río, en un valle, en base a la calidad de la tierra para sembrar, la cercanía con otra población, la propiedad de un predio o simplemente por decisión de los fundadores del mismo.

Las condiciones históricas han cambiado y la conformación de nuevos centros urbanos es cada vez más reducida, sin embargo, el crecimiento poblacional propicia que se busquen nuevos modelos habitacionales, con características muy particulares en cuanto al nivel de vida, el empleo, la ecología y muchos factores más, que den, a los nuevos ciudadanos un sistema de vida sustentable.

Tomado de diarioecologia.com el 18 de julio de 2011

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viernes, 15 de julio de 2011

La palma de cera, árbol nacional


Mediante la ley 61 de 1985, sancionada el 16 de septiembre por el presidente Belisario Betancur, el Congreso de la República adoptó a la palma de cera del Quindío [Ceroxylon quindiuense (Karsten) Wendl.] como árbol nacional. El articulado de esta norma señala: "Artículo 1º. Declárase como árbol nacional y símbolo patrio de Colombia a la especie de palma científicamente llamada Ceroxylon quindiuense y comúnmente denominada Palma de Cera. Artículo 2º. Facúltase al gobierno nacional para que con estricta sujeción a los planes y programas de desarrollo, realice las operaciones presupuestales correspondientes, contrate los empréstitos y celebre los contratos necesarios con el fin de adquirir terrenos, que no sean baldíos de la nación, en la Cordillera Central, para constituir uno o varios parques nacionales o santuarios de flora a fin de proteger el símbolo patrio y mantenerlo en su hábitat natural. Artículo 3º. Prohíbese la tala de la Palma de Cera bajo sanción penal aplicable en forma de multa, convertible en arresto, en beneficio del municipio donde se haya cometido la infracción de conformidad con el decreto ley 2811 de 1974".




Aunque la norma que establece la palma de cera como símbolo nacional es relativamente reciente, desde hace años existía un acuerdo de opinión que la reconocía como tal, tanto entre la población general como entre la comunidad científica.

Por su airoso porte y por los innumerables beneficios de ellas recibidos, las palmeras han estado vinculadas a la vida del hombre y a sus sentimientos desde tiempos inmemoriales. Por ello, el término palma no sólo se aplica a las palmeras sino que tiene una connotación de triunfo, victoria y aplauso; llevarse las palmas equivale a ganar o sobresalir en algo. El orden de las palmeras recibe el nombre de Principes, término equivalente a aventajado, primero, excelente o superior, motivo por el cual se utiliza también como título de honor para los grandes de un reino.

Siempre será tema de discusión la definición de si las palmeras son, en sentido morfológico estricto, árboles o hierbas gigantes. Similar a lo que ocurre en las demás plantas que se reproducen mediante semillas, en las palmeras el eje se diferencia claramente en una raíz y en un vástago, pero en ellas, ese eje aparece como un tronco recto y esbelto que mantiene casi el mismo grosor desde la base hasta el ápice y nunca produce ramas laterales; a cambio, aparece coronado en su extremo superior por un penacho de hojas pinnadas o flabeladas. Merced a este elegante porte y al notable desarrollo, pueden ser consideradas como verdaderos árboles, en los cuales el notable desarrollo de las hojas inhibe la actividad de las yemas laterales.

Las primeras noticias sobre la existencia de palmas de cera se deben a José Celestino Mutis, quien en 1785 consignó en sus apuntes interesantes datos sobre las especies propias de Timaná y de Guaduas, conocidas entonces con el nombre de "chuapa". La especie fue validada mediante una descripción publicada en 1808. Allí se dan interesantes datos relativos a la cera y a los múltiples usos dados al tronco y a las hojas. En una carta dirigida a Bertold Seeman, quien preparaba un interesante libro sobre las palmeras, y fechada en 1855 señala al naturalista alemán: "Hallé este árbol en la Cordillera de los Andes en el Paso del Quindío, entre Ibagué y Cartago, no más bajo en el declive de los 7.930, ni más alto que los 9.700 pies ingleses (Usted puede decir en su "Historia Popular de las Palmas", entre 7.900 y 9.700 pies ingleses) en compañía de árboles de Podocarpus [chaquiros] y Quercus granatensis [robles])".

Sin excepción, la palma de cera llamó la atención de todos los viajeros y naturalistas que recorrieron el camino del Quindío. William Purdie, describe las características y particularidades de nuestro árbol nacional en estos términos: "El altivo, noble tronco de este árbol está cubierto con una capa de cera resinosa, la cual le da una apariencia blanquecina de mármol, proporcionando un animado rasgo distintivo al escenario tan peculiar del páramo del Quindío, donde la palma abunda en grado extraordinario sin causar ningún daño al bosque subordinado bajo su grata sombra. Para obtener la cera el árbol se derriba y fui informado por mis guías que cada árbol proporciona una arroba o 25 libras. Un hombre puede cortar y raspar dos árboles en un día obteniendo al menos cincuenta libras. La cera es usada mezclada con sebo para hacer velas (sola quema demasiado rápido); es usada como vela de cera para ofrecerla a los santos y a la Virgen; el sebo está prohibido por las leyes o rúbrica de la Iglesia Romana; pero el cura de Toche, un pequeño caserío al pie del Quindío, me dijo que no podía permitir su uso en grandes ceremonias en la iglesia, porque las leyes de su religión lo prohiben; así aceptado, es imposible para ellos aprovechar este extraordinario producto natural, fácil de obtener; consecuentemente una gran importación de cera de abejas se ha introducido para uso sólo de la Iglesia. Después de raspada es simplemente derretida y vertida dentro de calabazos para ser usada por los aldeanos en la vecindad de la cordillera del Tolima. Se vende en la ciudad de Ibagué a los pies del Quindío a tres peniques o a medio real la libra; tiene considerable demanda pero es abundante y fácil de obtener."

Jean Baptise Boussingault, Herman Karsten y Edouard André aportan interesantes datos sobre la cera, su forma de recolección y sus usos. Célebres son los grabados hechos tanto por Taylor como por Crane con base en apuntes de André; los mismos fueron publicados y reproducidos en La Amérique Equinoxiale y el "Papel Periódico Ilustrado". En el primero aparece un cosechero o recolector de cera raspando el tronco en lo alto de una palmera; en el segundo se destaca la abundancia y notable desarrollo de las palmeras en la región del Quindío, cuya grandeza motivó al poeta Luis Vidales, quien dedica a la palma un breve pero magistral poema que dice musicalmente:




A la palma del Quindío le conté mi sueño un día. Era la palma, era, era la palma de cera, la palmera, la palma del sueño mío. Cohete que sube al cielo y estalla en el estrellío. Y cuando pasan los vientos la palma se vuelve río... Oid el ruido del aire, el río...., la palma del niño mío. Aquí la palpo guardada, aquí en el pecho, al lado izquierdo del alma en donde llevo al Quindío.

La adopción de la palma de cera como emblema se debió a una propuesta de Armando Dugand, entonces director del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Colombia y reconocido especialista en palmas, quien en julio de 1949 la propuso como tal al comité organizador del Tercer Congreso Suramericano de Botánica. Este comité estaba presidido por Enrique Pérez Arbeláez, el naturalista más destacado del siglo XX en Colombia, fundador del Herbario Nacional Colombiano y del Instituto de Ciencias Naturales y promotor de la publicación de la Flora de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada.
En una documentada exposición de motivos, Dugand destacó la palma de cera como un verdadero patrimonio estético de la nación y como una de las notabilidades florísticas más típicas de la vegetación colombiana, no sólo por ser un elemento destacado y característico del paisaje andino, sino por la cera que produce, por lo extraordinario de su hábitat, que se sale ampliamente de los límites geográfico-altidudinales comunes en la familia de las palmas, además de ser la más hermosa y más desarrollada dentro del género, puesto que puede superar los 50 metros de altura. La palma fue propuesta también como símbolo del Congreso que debía realizarse en Bogotá en 1953, pero que por iniciativa gubernamental fue cancelado, por lo cual su sede se trasladó a Lima. Desde entonces, la palma de cera ha sido considerada como árbol nacional. Así figura en múltiples escritos, actas y documentos y en especies postales.

En el comunicado Nº 1 del Congreso antes citado se señala: "La insignia del Tercer Congreso Botánico Suramericano, siguiendo la práctica de los precedentes, lleva con la leyenda adecuada, la figura de la planta nacional del país sede. Colombia ha escogido como sus emblemas vegetales, la Cattleya de Triana y la Palma de Cera del Quindío. Una de estas (la palma) figurará en el escudo del Tercer Congreso en su medio ambiente de montaña y nevados". En efecto, en la papelería del certamen figuró la palma como emblema y así se difundió al mundo.

En 1979 el gobierno nacional, a través de Colcultura, organismo entonces adscrito al Ministerio de Educación Nacional, publicó bajo el título de "Los símbolos nacionales" un álbum elaborado por Joaquín Piñeros Corpas. En él figuran, junto con la explicación del origen del nombre Colombia, la historia de la bandera y la letra del himno nacional, la palma de cera, como árbol nacional, la flor de mayo o Cattleya trianae como flor nacional, y la esmeralda como piedra representativa del país.

Tomado de banco de la república el 15 de julio de 2011

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jueves, 26 de mayo de 2011

80% de la producción maderera proviene de bosques nativos


Bogotá. Que del ciento por ciento de la producción maderera en Colombia, el 80% provenga de bosques nativos, y solo el 20% de plantaciones, es un indicador de que el país requiere urgentemente una política en pro de la protección de los recursos naturales.

Según estudios realizados por diferentes instituciones universitarias, anualmente en el territorio nacional se registra una deforestación promedio de 598.000 hectáreas, producto no solo de la intervención de la industria maderera, sino también de la explotación agropecuaria y el desarrollo de construcciones de manera descontrolada, esto sin incluir la expansión de los cultivos ilícitos.

Y es que a pesar de que el Gobierno expidió en el 2006 la Ley 1021 que estableció el Régimen Forestal Nacional, y que uno de los grandes temas planteados es el compromiso del Estado en cuanto a la conservación y sostenibilidad de los bosques nativos, expertos consideran que los esfuerzos deben ir más allá, y que el compromiso debe partir desde las mismas comunidades y las empresas privadas, que son las que finalmente tienen una relación directa con los recursos naturales.

Los proyectos
En ese sentido, son precisamente las compañías de diferentes sectores las que han emprendido un fuerte trabajo encaminado a contribuir con la reforestación de zonas dañadas.

Tal vez la que lleva más tiempo en el tema es Mineros, que en 1982 inició la plantación de árboles en las partes afectadas por la explotación del oro, principalmente en el Bajo Cauca Antioqueño.

Esta iniciativa tiene como fin sembrar 100 hectáreas de bosque al año con especies nativas y exóticas.

Adicional, Mineros también recuperando 123 hectáreas afectadas por la minería ilegal, específicamente en la vereda Naranjal del municipio de Zaragoza.

Actualmente la firma adelanta todo lo necesario a la preparación de las tierras y la construcción de un vivero de 800 metros cuadrados, sitio que permitirá producir 120.000 plántulas de las especies balso, tambor, melina, acacia mangium y samán.

"El manejo ambiental de la zona de explotación ha sido siempre una prioridad para la compañía", dijo el director de la División Ambiental Corporativa, Carlos Mario Castaño.

Otra de las empresas que dejó en claro su compromiso es Copa Airlines Colombia, que recientemente sembró 2.000 árboles en las inmediaciones del lago Tarapoto en el Amazonas. Esta iniciativa se adelantó allí porque es en este sitio donde se da origen a los delfines rosados y grises.

Con esta propuesta, la aerolínea sumó un total de 13.000 árboles sembrados en el país, los cuales han sido, principalmente, de especies nativas colombianas.

"La función de las siembras es que los frutales generen alimento para las comunidades y al tiempo, atraigan peces, los cuales a su vez fomentarán la llegada de delfines, los cuales han migrado por la fuerte tala en la zona", explicó el presidente de Copa Airlines Colombia, Roberto Junguito.

Por su parte, la Cámara de Comercio de Bogotá fue otra de las organizaciones que se sumó a esta iniciativa. En ese sentido, en noviembre pasado donó un total de 200.000 árboles bajo el programa `Planta tu huella`.

Además, esparció 25 millones de semillas en los cerros orientales de la capital del país.

Según la presidenta de la CCB, Consuelo Caldas, actualmente en la ciudad hay un déficit de árboles cercano al millón, lo que indica que por cada seis habitantes solo hay un árbol, cuando debería ser uno por cada tres personas.

Kimberly sembrará 10.000 árboles
En alianza con Contreebute, Colombiana Kimberly Colpapel se comprometió a sembrar un total de 10.000 árboles de especies nativas en el territorio nacional en lo corrido del año. Según la empresa, el propósito es promover el adecuado uso de los recursos forestales para contrarrestar de esta manera los altos niveles de contaminación. Esta iniciativa se suma a un programa que viene ejecutando la organización desde hace algún tiempo, en donde se destaca la siembra de 8.800 árboles, los cuales fueron entregados a modo de regalo a sus principales clientes. En ese sentido, Scott recibió 3.000 unidades, Scribe 1.000, Kimberly Clark Profesional o Línea Institucional 2.000 y la cuota corporativa con 2.800. Con respecto a esta propuesta, la compañía plantó los árboles en zonas afectadas por la violencia como Guarne y San Carlos en Antioquia. Es necesario tener en cuenta que los árboles capturan el CO2, purifican el aire y generan más agua. "Es por ello que la compañía ha involucrado a sus clientes en su compromiso con la sostenibilidad ambiental, generando conciencia en las empresas con una cultura de consumo responsable, por la protección del medio ambiente y el respeto por el planeta", explicó la organización.

Las opiniones
Roberto Junguito
Presidente de Copa Airlines Colombia
"Los 2.000 árboles en el Amazonas permitirán que regresen los delfines y, al mismo tiempo, que exista una mayor sostenibilidad alimentaria para las poblaciones que habitan en esta zona del país".

Consuelo Caldas
Presidenta de la Cámara de Comercio de Bogotá
"Actualmente la capital colombiana registra un déficit de cerca de un millón de árboles. Hoy en Bogotá, por cada árbol hay seis personas, cuando la relación debería ser de uno por cada tres habitantes".

Carlos Mario Castaño
Director de la división ambiental corporativa de Mineros
"Para Mineros el manejo ambiental y la protección de los recursos en las zonas en donde se hace la exploración y explotación de los minerales siempre ha sido uno de los principales objetivos".

Tomado de la república el 26 de mayo de 2011

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sábado, 21 de mayo de 2011

Prefieren el vidrio




Una encuesta realizada en 17 países europeos y publicada por la consultora independiente de investigación InSites, demuestra que el vidrio es el material preferido por el 75% de los consumidores europeos para seleccionar alimentos y bebidas. Las razones principales para preferir el vidrio son las siguientes: este material conserva intacto el sabor del producto, se considera que es sano y seguro, y por último, es amigable con el medio ambiente.


El estudio elaborado por InSites se realizó con 9.000 consumidores en 17 países de Europa y la encuesta confirmó que el vidrio es la opción preferida para el 75% de los europeos.

La preferencia es la misma para los materiales de envase, los europeos prefieren materiales como el vidrio que conserva los productos saludables y que es amigable con el medio ambiente. El 80% de los encuestados prefiere el vidrio por ser un material 100% reciclable y de excelente calidad.

El 65% de los consumidores europeos eligen el vidrio, ya que conserva mejor el sabor de la comida o bebida que contiene.

Los encuestados perciben los envases de vidrio como una elección más natural. La mitad de los consumidores europeos consideran el vidrio como el mejor material de envasado debido a que es respetuoso con el medio ambiente.

Tomado de la nota económica el 21 de mayo de 2011
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sábado, 7 de agosto de 2010

Cómo deshacerse de la basura diaria

¿Qué tiramos a la basura?


En el peso global de la basura que cada día llevamos al contenedor casi la mitad de los residuos (47,7%) son plásticos (14%), seguidos de latas (11,7%) y papel o cartón (20%) y la mayor parte de ellos responde a envases y embalajes de productos que bien podrían servirse de otra forma o cuyo envoltorio podemos volver a utilizar. Tanto el proceso de producción de estos envases y productos, como el propio proceso de transformación de un material desechado para reutilizarlo (proceso de reciclado) supone un grandísimo gasto energético que cada uno de los consumidores puede minimizar desde la actitud diaria de la compra, la casa, la oficina o los usos de los productos.

El primer paso en nuestra ayuda diaria por la conservación del medio ambiente lo podemos dar en la separación de basuras en nuestra propia casa. De este modo nos facilitamos la deposición posterior en los contenedores que recogen los productos reciclables.

¿Qué podemos reciclar?

Las basuras orgánicas son las que depositamos en los contenedores normales. Esta basura se puede utilizar para realizar "compost", un abono para la agricultura, similar al humus de un bosque que permite enriquecer la tierra y permite la absorción de los nutrientes por parte de los vegetales.

Los envases de vidrio se depositan en los "iglús" de color verde y se pueden reciclar para, de nuevo, fabricar nuevos envases. Sin embargo el proceso de elaboración de estos nuevos envases, aunque minimiza la materia prima utilizada, todavía utiliza energía adicional. Por eso sería conveniente la reutilización de los envases de vidrio, es decir poder devolver los "cascos" utilizados en el mismo establecimiento o supermercado donde lo hemos comprado, tal y como se hacía hace años.

Los envases plásticos y los metales (latas sobre todo), pueden depositarse en los contenedores de color amarillo. Con los envases plásticos reciclados se pueden fabricar bolsas, mobiliario urbano, señales de tráfico e, incluso, cajas de detergente. Por su parte, las latas se pueden reciclar en un 100%, incluida la chapa que sirve para abrir y que sufrió una modificación precisamente para contribuir a su reciclado. También podemos reciclar el papel y el cartón. Si depositamos nuestros residuos de papel en los contenedores azules podemos contribuir al ahorro en la tala de bosques. El reciclado y posterior uso de papel es uno de los procesos más antiguos de transformación de materia usada. La mayor parte del papel se puede reciclar (papel de regalo, cartones de galletas, cajas de electrodomésticos, facturas, periódicos viejos,..). Tan sólo se exceptúa algún tipo de papel usado en oficinas como el papel de autocopiado, las etiquetas adhesivas o el papel térmico de fax.

Las pilas son un producto altamente contaminante cuya influencia negativa en el medio ambiente proviene de los materiales utilizados. Las más peligrosas son las de botón, ya que una sola de ellas puede contaminar hasta 600.000 litros de agua potable. Por eso es importante depositarlas en los contenedores que encontramos en determinados comercios.

Ecoparques

Existe otro grupo de productos, como los fluorescentes que iluminan las cocinas, viejos electrodomésticos, aceites de coches, ordenadores, aerosoles, radiografías, etc,.. productos que no pueden depositarse directamente en los contenedores que encontramos en las calles de nuestras ciudades. Para evitar vertidos ilegales y vertederos incontrolados donde se apilen productos inservibles pero con desechos peligrosos, en muchas comunidades autónomas existen centros de recogida selectiva de residuos que permiten depositar todos estos productos. Punto Limpio, Ecoparque, Punt Net, Garbi Gune son las designaciones que podemos encontrar en País Vasco, Cataluña, Comunidad Valenciana, Madrid, Andalucía o Murcia entre otras.

El circuito de las tres R

Reducir

El reciclado de envases y de productos que nos son inservibles nos ayuda a minimizar el uso de recursos. Sin embargo también podemos contribuir a un medio ambiente limpio y equilibrado si en nuestras compras reducimos la cantidad de envoltorios y de embalajes. En general, los envoltorios de cartón, papel o vidrio son menos dañinos ya que tanto su producción como su reciclado lo son. También podemos minimizar la cantidad de residuos que generamos si optamos por comprar envases familiares de productos de limpieza o de alimentos. A la hora de hacer la compra de productos, los frescos y a granel conllevan menos envoltorios. Es cierto que el ritmo de vida actual obliga a comidas rápidas, enlatadas o envasadas. Podemos elegir aquellas cuya base sea más fácil después para reciclar o reutilizar. En la limpieza del hogar, encontramos remedios naturales como el vinagre que sirve como fregasuelos, detergente, fijador de color en las prendas de lana y desengrasante. El suavizante en exceso en la lavadora, no sólo puede perjudicar la colada, sino que se trata de uno de los productos más impactantes contra el medio ambiente. Y en vez de ambientadores, podemos sustituirlos por plantas aromáticas o vaporizadores de aceites esenciales.

Reutilizar

Significa que podemos rentabilizar con un doble uso los productos adquiridos. Vale la pena decantarse por productos duraderos, frente a los de "usar y tirar". Por eso tarros de cristal, cajas de cartón, o frascos pueden utilizarse varias veces en casa.

Reciclar

El reciclado es el último paso. Después de una compra inteligente y de un uso consciente de los productos, podemos reciclar todo aquello que no vayamos a utilizar. Para que el proceso de reciclado dé un buen resultado conviene separar los residuos y depositarlos en los contenedores adecuadas e identificados por colores diferentes.

http://www.ecoticias.com/residuos-reciclaje/30679/Como-deshacerse-de-la-basura-diaria

martes, 20 de julio de 2010

20 Consejos para disminuir nuestra dependencia del petróleo

Hace algunos días, la empresa petrolera BP anunció que finalmente se había logrado frenar el derrame que estuvo llenando las aguas del Golfo de México de crudo por más de 90 días. Pero las buenas noticias no duraron mucho: esta mañana informes oficiales señalaron que se encontró una filtración de metano cerca del pozo que podría indicar que hay más problemas alrededor del mismo.


Mientras se termina de definir la causa y gravedad de este nuevo suceso y se sigue lidiando con las consecuencias del peor derrame de crudo de la historia de Estados Unidos, alrededor del mundo se extienden las discusiones sobre la dependencia del petróleo: ¿hasta cuándo se puede seguir avanzando en buscar este codiciado combustible en los rincones más remotos de la tierra? ¿cuál es el límite?

Si bien se trata de un tema muy complejo, un punto para empezar puede ser el observar y disminuir el consumo de petróleo en nuestra propia vida.

Greenpeace internacional compiló una serie de consejos para disminuir el consumo de crudo en nuestra vida, que fueron complementados por otros tips enviados por lectores. Acá está la lista:

1. Un tema sobre el cual hablamos varias veces en Descubre el verde: evitá el uso del auto. Compartí el viaje, andá en bicicleta o usá transporte público para ir al trabajo.

2. Cuando sea posible, elegí productos sin envases ni componentes de plástico, derivado del petróleo. Reutilizá y reciclá el plástico de tu casa.

3. Comprá frutas y verduras orgánicas (muchos fertilizantes y pesticidas están hechos a base de petróleo).

4. Elegí productos de belleza (shampoo, jabones, cosméticos) realizados con ingredientes naturales. Aunque no lo creas, productos como lápices de labios, delineadores de ojos y esmaltes de uñas, entre muchos otros, muchas veces contienen derivados del petróleo.

5. Optá por productos locales (para evitar el transporte en vehículos alimentados por petróleo).

6. Comprá indumentaria realizada con materiales derivados de fibras naturales y no sintéticas.

7. Evitá el uso de productos descartables.

8. No tomes agua embotellada (tema del que hablamos antes).

9. Realizá menos vuelos y elegí en su lugar trenes.

10. Apoyá con tu voto iniciativas de dirigentes políticos que promuevan la energía renovable.

11. Evitá el uso de objetos y materiales comunes como espuma de poliestireno, chicle, y bolígrafos descartables.

12. Hacé tus compras en tu barrio caminando y dejá el auto en casa.

13. Si te es posible, directamente renunciá a los vuelos.

14. En lo posible, elegí un proveedor de energía renovable para tu hogar.

15. Bajá el termostato de tu casa al menos un grado.

16. Cuando veas buzones de sugerencias en restaurantes y comercios, utilizalos para recomendar que usen menos envases y empaques de plástico.

17. Si te es posible, instalá un calentador solar de agua en tu casa.

18. Mejorá el aislamiento térmico de tu hogar para evitar grandes consumos de energía.

19. Consultá con tus superiores si es posible que trabajes desde casa aunque sea un día a la semana (para evitar viajes).

20. Votá y apoyá a figuras políticas expresamente dedicadas a la promoción de energías renovables.
http://blogs.tudiscovery.com/descubre-el-verde/2010/07/20-consejos-para-disminuir-nuestra-dependencia-del-petroleo.html

sábado, 10 de julio de 2010

7 Hábitos verdes que tenían nuestros abuelos y que podríamos replicar

Probablemente más bien por necesidad que por decisión, las generaciones pasadas tenían un estilo de vida mucho más sustentable que el actual. Sólo basta pensar en los envases y botellas de vidrio retornables que se usaban para alimentos y bebidas, en las bolsas de tela y changuitos de compras que tenían las abuelas, y en la ausencia de productos de plástico descartables en las casas para tener una idea de qué estamos hablando.


Y si bien es imposible pretender ser iguales que ellos porque los avances tecnológicos y culturales ya forman parte de nuestras vidas, hay algunos hábitos que bien podríamos retomar.

El sitio Mother Nature Network tiene una interesante lista muy simple de 7 costumbres de nuestros abuelos que podríamos volver a implementar. Estos son:

- Beber agua corriente (en aquellos casos en los que sea seguro) y evitar el consumo de agua ambotellada. Algo que, por otro lado, también generaciones actuales están cuestionando.

-Secar la ropa en tendederos en lugar de utilizar una secadora eléctrica, que consume grandes cantidades de energía.

-Sembrar plantas comestibles y árboles frutales en jardines para tener alimentos de producción local (y evitar de esa forma consumir otros que viajan kilómetros desde granjas en diferentes partes del país o del mundo).

-Recolectar agua de lluvia para el riego de jardines y otros usos, ahorrando de esa forma en la factura de agua y aliviando la presión en las reservas de agua dulce del planeta.

-Evitar comer afuera todo el tiempo y llevar tu propio almuerzo al trabajo, para disminuir la cantidad de basura que genera la compra de comida para llevar (empaques, cubiertos y recipientes de plástico descartables, etc.).

-Jugar con cartas, dados, o juegos no virtuales, que tienen un menor impacto en el consumo energético que los dispositivos electrónicos con los que juegan los chicos en la actualidad.

-Comprar menos: la principal virtud que tenían las personas en décadas pasadas. Ya sea por falta de recursos, porque los objetos eran más caros o porque simplemente las cosas duraban más tiempo, en general las personas compraban menos que nosotros. El promover un consumo responsable es algo que muchos grupos están haciendo, con fechas como el Día de no comprar nada (Buy nothing day) en el Reino Unido. Además, ya fue comprobado que el consumo de productos no hace a la felicidad.

¿Alguno ya practica algunos de estos hábitos? ¿Qué otras cosas 'verdes' que hacían nuestros abuelos se les ocurren?
http://blogs.tudiscovery.com/descubre-el-verde/2010/07/7-habitos-verdes-que-tenian-nuestros-abuelos-y-que-podriamos-replicar.html